De abril a octubre
De 8 a 12 dias
Francia encuentra una de sus máximas expresiones en las regiones donde el vino forma parte del paisaje desde hace siglos. Viñedos que cambian con las estaciones, pequeños pueblos medievales, castillos rodeados de cepas y canales históricos dibujan un viaje donde la gastronomía, el patrimonio y el ritmo pausado permiten descubrir el país desde una perspectiva completamente diferente.
La experiencia combina algunas de las regiones vinícolas más prestigiosas de Francia con varios días de navegación privada por sus canales. Cada jornada acerca nuevas bodegas, pueblos históricos y propiedades centenarias donde el vino se entiende como parte de la historia del territorio. Un recorrido diseñado para acceder a lugares poco habituales, conocer a quienes mantienen viva esta tradición y descubrir el auténtico arte de vivir francés.
Cada región aporta una personalidad propia. Carreteras que atraviesan algunos de los viñedos más prestigiosos del mundo, castillos que durante siglos protegieron las grandes propiedades vinícolas, pueblos medievales donde la historia permanece intacta y bodegas familiares que continúan elaborando sus vinos generación tras generación. La navegación permite unir todos estos paisajes desde un ritmo completamente distinto, deteniéndose en pequeños embarcaderos alejados de las rutas más transitadas.
La experiencia alterna patrimonio, gastronomía y enología con estancias en propiedades históricas, visitas privadas y encuentros con productores que ayudan a comprender por qué Francia sigue siendo una de las grandes referencias mundiales del vino.
Castillos históricos, mansiones privadas y barco de lujo por los canales franceses
Viajeros interesados en patrimonio, gastronomía, cultura del vino y navegación
Completa esta ruta con unos días en París o continúa hacia la Provenza para descubrir otra de las grandes regiones gastronómicas y vinícolas de Francia
Recomendamos esta ruta porque Francia se disfruta de otra manera cuando se recorre despacio. Navegar entre viñedos, abrir las puertas de propiedades históricas y descubrir el legado del vino junto a quienes lo mantienen vivo permite conocer una faceta del país mucho más auténtica y difícil de encontrar en un viaje convencional
Este no es un itinerario turístico prefijado, sino un viaje que se adapta a tu tiempo y a tu manera de acercarte a Francia. La propuesta se construye a medida, con flexibilidad y acceso reservado. Aquí lo importante no es cuánto ves, sino cómo lo vives.
Diseñamos cada viaje como una pieza única diseñada exclusivamente para ti, con todo nuestro saber hacer y cuidado.
Como referencia, un viaje privado de 12 días puede situarse entre 15.000 € y 25.000 € por persona, dependiendo de la época y las experiencias que diseñemos.