Omán es el refugio donde la tradición árabe se mantiene intacta. Es un país de contrastes serenos: desde los fiordos de Musandam hasta las cumbres de Jebel Akhdar, donde el aire huele a incienso y rosas. Aquí, las fortalezas de adobe se alzan entre palmerales y los wadis de aguas turquesas ofrecen un descanso natural en mitad de paisajes áridos. Es un destino para quienes buscan la autenticidad de los zocos antiguos, la calma de los desiertos de dunas infinitas y una costa que aún conserva su aire salvaje.
Exploras este territorio mediante viajes personalizados que te llevan de la arquitectura de Mascate a campamentos instalados en el corazón de las dunas. Te mueves en viajes privados que permiten cambiar la ruta para descubrir una aldea de montaña o bañarte en un oasis escondido sin horarios rígidos. Todo se proyecta como un viaje a tu medida, donde el acceso a lo más auténtico del desierto y la estancia en alojamientos boutique integrados en el entorno aseguran una experiencia genuina y equilibrada.
Diseñamos cada viaje como una pieza única diseñada exclusivamente para ti, con todo nuestro saber hacer y cuidado.*